lunes, 21 de octubre de 2013

La zona "quemagrasa" ¿Existe?



Existe un uso del QR (Cociente respiratorio) que algunos departamentos de marketing de máquinas deportivas han malinterpretado y de aquí ha salido el concepto de  zona-quemagrasa. La idea es que quemamos más grasa con ejercicio a intensidad baja porque así el trabajo es más sencillo y no requiere de una obtención de energía de los carbohidratos tan rápida. Puede ser un concepto lógico pero está totalmente equivocado.

Para ilustrar la falacia de la zona quemagrasa es importante comparar dos protocolos de ejercicios diferentes. Por ejemplo, un individuo practica ejercicio de baja intensidad durante 20 minutos, como puede ser andar a 5km/h, esto resultará en un QR de 0,8. Un QR de 0,8 resulta en un 67% de energía proveniente de grasas y un 33% de energía proveniente de carbohidratos respectivamente. Además, a este ritmo el individuo gasta 4,8 calorías por minuto; 3,2 de las cuales (67%) son de grasa y 1,6 (33%) de carbohidratos. Así, para completar los 20 minutos el individuo ha invertido 64 calorías del metabolismo de las grasas y sólo 32 calorías del metabolismo de los carbohidratos.

Si este mismo individuo doblara la intensidad a 10km/h para esos mismos 20 minutos, la intensidad añadida requerirá más carbohidratos como fuente de energía y posteriormente un QR de 0,86. Un QR de 0,86 resulta en un 54% de energía de los carbohidratos y un 46% de las grasas. Sin embargo, este ritmo resulta en 9,75 calorías invertidas por minuto (5,52 y 4,48 de carbohidratos y grasas respectivamente). Así, serían 90 calorías de grasas y 104 de carbohidratos para los 20 minutos de la sesión. Este incremento en la intensidad eleva el gasto total calórico de las grasas, para una misma inversión, por encima del ejercicio a baja intensidad,  un aumento del 50% aproximadamente. Así, las declaraciones de las empresas de marketing que dicen que reduciendo la intensidad del ejercicio entraríamos en una zona quemagrasa no es totalmente cierto. 

En el ejemplo que os he explicado, una intensidad ligeramente mayor resultó en una mayor contribución desde el metabolismo de las grasas a pesar de incrementar también la dependencia del metabolismo de los carbohidratos.

Os recomiendo atender a otros sistemas más comprobados para utilizar el ejercicio como medio para oxidar  el tejido adiposo sobrante, siempre complementándolo con una dieta hipocalórica.

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